- Es el hijo de “La Momia” de Titanes en el Ring, así que desde chico estuvo metido en el ambiente de los gimnasios, por lo que su elección de carrera fue natural y casi obvia.
- Tenía veintipocos cuando empezó a trabajar como entrenador en gimnasios de San Isidro, ambiente que enseguida le abrió puertas a alumnos particulares. Con ellos aplicó una estrategia que funcionó a la perfección: aun teniendo la agenda vacía, a la primera que lo llamó la hizo esperar y cambiar de día, para dar sensación de éxito.
- Pero no pasó mucho tiempo hasta que su agenda de verdad estuvo repleta. Le siguieron temporadas en Punta del Este, entrenar a figuras tan variadas como Flavia Palmiero, Juliana Awada o Cristiano Ratazzi y crear el Tangona Bootcamp para entrenamientos intensivos, suerte de precursor del crossfit, entre otros logros. Hasta que un día empezó a aburrirse de las mismas indicaciones de ejercicios de siempre, y comenzó a nutrir sus clases (y sus redes) con una concepción más integral del fitness.
- Estudió Coaching, Liderazgo y Neurociencias, entre otras diplomaturas y posgrados, y empezó a crear su propio estilo. Así nació su primer libro, Las excusas engordan, su primer libro, y luego Un camino sin excusas. Con un tercero ya en imprenta y cada vez más afianzado en su rol de divulgador de los beneficios del entrenamiento no solo para el cuerpo sino para la vida, también se luce en charlas, donde abre cabezas y músculos a la vez. Porque sí, comparte datos, anécdotas e historias, pero cada cierta cantidad de minutos obliga a todos los espectadores a pararse y entrar en calor. Así que a su próxima charla, mejor ir con ropa cómoda.